Hipoteca para funcionarios interinos: qué te pide el banco de verdad

Pareja sentada en el sofá de su salón consultando un portátil y revisando un informe financiero con gráficos, ilustrando el proceso de solicitud de hipoteca para funcionarios interinos.

Si eres funcionario interino y estás buscando una hipoteca, seguramente hayas escuchado alguna de estas dos cosas:

“A los funcionarios les dan las mejores hipotecas.” o “Si eres interino, el banco no te considera funcionario.”

Las dos frases tienen parte de verdad. Y precisamente por eso existe tanta confusión.

Ser interino no significa que no puedas conseguir una hipoteca. Significa que el banco va a mirar tu situación laboral con algo más de lupa que si tuvieras una plaza fija.

La buena noticia es que hay algo que juega a tu favor: tu estabilidad puede demostrarse.

Y ahí es donde está la clave.

¿Existe una hipoteca para funcionarios interinos?

Como producto, no. Como acceso, sí.

Ningún banco tiene en su catálogo una «hipoteca para interinos». Los comparadores lo dicen sin rodeos: acierto.com afirma que «no existen hipotecas con características concretas para funcionarios interinos». Y la guía de BBVA aborda de frente si un interino puede acceder a una hipoteca para funcionarios, señalando que no cuenta con la estabilidad laboral que tiene el funcionario de carrera.

Otra cosa distinta es si puedes firmar una hipoteca siendo interino. Ahí la respuesta es que sí, y con bastante más margen del que la mayoría cree cuando me llama.

Que estas dos respuestas sean opuestas explica por qué encuentras información contradictoria por todas partes: unos responden a si existe el producto y otros a si consigues la financiación. Son preguntas diferentes.

Si quieres el panorama completo del colectivo, lo tienes en nuestra guía de hipotecas para funcionarios. Aquí vamos solo a lo tuyo.

Cómo te ve el banco siendo interino

Te analiza como un trabajador con contrato temporal, no como un empleado público con plaza.

Esa es la traducción práctica de tu situación. El banco no está juzgando tu profesión ni tu solvencia como persona: está calculando cuánta probabilidad hay de que sigas ingresando lo mismo dentro de diez años. Un funcionario de carrera le da esa respuesta sola. Tú se la tienes que construir.

Lo que cambia las cosas es esto: el banco no se queda en la etiqueta del contrato, mira la estabilidad real del conjunto de tu perfil. Dos interinos con el mismo puesto pueden recibir respuestas muy distintas según lo que haya detrás.

Qué mira el banco en tu caso

Cinco cosas, y la primera pesa más que todas las demás juntas.

Tu antigüedad. No es lo mismo llevar unos meses que llevar años en el mismo puesto. Cuanta más continuidad acumules, más se parece tu perfil al de una plaza estable a ojos del analista de riesgos.

La continuidad en la administración. Aquí el banco no se queda en tu contrato actual, revisa tu vida laboral completa. Le interesa que hayas encadenado contratos sin huecos largos, aunque hayan sido en organismos distintos. Varios contratos seguidos a lo largo de años pesan más que un contrato reciente sin trayectoria detrás.

Si tu plaza puede consolidarse. Estar en bolsas de trabajo activas, o que tu puesto sea estructural y no coyuntural, suma. No es imprescindible, pero ayuda a construir el relato de estabilidad.

Tu capacidad de pago. Como referencia general del sector, la cuota no debería superar en torno al 35% de tus ingresos netos. Si arrastras el préstamo del coche, eso resta antes de empezar.

Tu ahorro. Después de la antigüedad, es el factor más determinante de los cinco. Va en el apartado siguiente.

Qué te va a pedir de más (y con qué se compensa)

Más ahorro, o más antigüedad, o una garantía adicional. Casi siempre una de las tres.

La práctica habitual de la banca en España es financiar el 80% del menor valor entre tasación y precio de compraventa. No es un límite legal, es un estándar de mercado: de hecho, el Banco de España tiene herramientas para limitar ese porcentaje, pero son instrumentos que puede activar, no un tope vigente hoy. Siendo funcionario de carrera, ese techo se mueve al alza con facilidad. Siendo interino se mueve menos, y el banco tiende a quedarse en el 80% o a pedirte algo que compense el riesgo que percibe.

Lo que compensa, en la práctica:

  1. Antigüedad demostrable. Es la moneda más fuerte que tienes. Vida laboral en mano, no de palabra.
  2. Un poco más de entrada. Bajar del 80% al 70% de financiación cambia mucho la conversación.
  3. Un avalista o una garantía adicional, si tu perfil lo pide. No es agradable, pero a veces es lo que desbloquea la operación.
  4. Los ingresos del otro titular, si compráis en pareja y su situación es estable.

En mi experiencia, la mayoría de los interinos que se quedan sin hipoteca no la pierden por ser interinos. La pierden por presentarse en la sucursal de su barrio, recibir un no y dar el tema por cerrado. Un expediente de interino no se envía: se defiende. Y no todas las entidades responden igual ante el mismo perfil.

Interino y el 100% de financiación

Es posible, pero el listón sube bastante.

Los perfiles de interino que llegan al 100% suelen tener años de continuidad detrás y un expediente sin fisuras. No es un no automático, aunque tampoco es el escenario habitual. Desconfía de quien te lo prometa antes de mirar tus números. Lo desarrollamos, con los bancos que sí lo dan, en la guía de la hipoteca al 100% para funcionarios.

En casos concretos existe financiación ampliada por encima del valor de compra, apoyándose en una segunda vivienda libre de cargas como garantía adicional. Depende del perfil y queda sujeta a la aprobación de la entidad.

Cómo se presenta un expediente de interino

Con la vida laboral por delante y el histórico ordenado antes de pisar el banco.

Un expediente de interino bien preparado cuenta una historia: cuántos años llevas, sin qué interrupciones, en qué administración y con qué perspectiva. Esa historia no se deduce sola de tres nóminas. Hay que construirla y llevarla a las entidades que trabajan este perfil, que no son todas.

Imagina el caso de una persona de 36 años que trabaja como interina en la Administración desde hace varios años.

Tiene unos ingresos de aproximadamente 2.400 € netos al mes, no tiene otros préstamos importantes y quiere comprar una vivienda de 180.000 €.

A primera vista, podría parecer una operación sencilla.

Pero hay un problema: su contrato actual es temporal.

En su banco de toda la vida le dicen que, por su situación laboral, no pueden darle la financiación que necesita.

Y aquí es donde muchas personas cometen el error de pensar:

“Entonces no me dan la hipoteca porque soy interino.”

Pero al revisar el expediente completo aparece otra historia.

Lleva más de seis años trabajando para la Administración, ha encadenado nombramientos de forma prácticamente continua y su historial laboral demuestra que, aunque sus contratos sean temporales, sus ingresos llevan años siendo estables.

Además, dispone de ahorros suficientes para aportar una entrada importante y no tiene una carga de deuda elevada. El problema, por tanto, no era tanto su capacidad para pagar la hipoteca.

El problema era cómo estaba leyendo el banco su situación laboral.

Al presentar el expediente teniendo en cuenta toda su trayectoria, y no únicamente el contrato vigente, la operación podía encajar mejor en otras entidades.

¿Qué nos enseña este caso?

Que un “no” del banco no siempre significa que tu operación sea inviable.

A veces significa simplemente que esa entidad no trabaja ese perfil con el porcentaje de financiación que necesitas.

Por eso, cuando eres interino, no basta con enviar tres nóminas y esperar una respuesta.

Nosotros negociamos estas operaciones con las entidades que sí entran en perfiles de interinidad, y cobramos a éxito: no hay coste hasta la firma, y la tarifa se te comunica antes de firmar ningún contrato.

Si llevas tiempo dando por hecho que no te van a dar hipoteca por ser interino, pide un estudio de tu caso sin compromiso. Te diremos con números qué margen real tienes antes de que te comprometas a nada.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos años de antigüedad como interino me van a pedir?

No hay una cifra única: cada entidad tiene su criterio y lo pondera junto al resto del perfil. Lo que sí es general es la dirección, porque a más continuidad acumulada, mejor lectura del riesgo. Y ojo, que el cálculo no es solo del contrato actual, sino de toda tu trayectoria.

¿Me van a exigir un avalista por ser interino?

No siempre. Depende bastante de cuánto ahorro aportes: si necesitas un porcentaje de financiación alto y tu antigüedad es corta, es más probable que aparezca la petición. Con ahorro suficiente y varios años encadenados, muchas operaciones salen sin aval.

¿Si apruebo la oposición mientras se tramita la hipoteca, mejoran las condiciones?

Sí, y conviene comunicarlo el mismo día. Consolidar la plaza cambia tu perfil de riesgo en pleno proceso, y eso puede reabrir la negociación del tipo de interés o del porcentaje de financiación. Si la operación ya está firmada, las condiciones del contrato no cambian por sí solas, pero puedes plantear una mejora más adelante, por ejemplo vía subrogación.

¿Cuenta mi antigüedad si he encadenado contratos en administraciones distintas?

Sí. Lo que se valora es la continuidad de los ingresos y que no haya periodos largos de inactividad, no que hayas estado siempre en el mismo organismo.

¿Puedo comprar siendo interino sin tener el 20% ahorrado?

Es más difícil, aunque no imposible: cuanto menos ahorro aportas, más peso tienen que soportar tu antigüedad y el resto del expediente. Ten en cuenta además que, aparte de la entrada, necesitas cubrir impuestos y gastos de la compra, que suman entre un 10% y un 15% del precio. Esa parte no la financia el banco.


Información de carácter general sobre el acceso a financiación hipotecaria del personal funcionario interino en España. No constituye asesoramiento financiero personalizado ni una oferta vinculante. Las condiciones de cada operación (tipo de interés, porcentaje de financiación y plazo) dependen del perfil del solicitante y del inmueble, y quedan sujetas al análisis y la aprobación de la entidad financiera.

Artículo escrito por Eduardo Ruiz

Soy fundador y CEO de Cratevo Financia. Estudié Administración y Dirección de Empresas (ADE) en la Universidad de Extremadura.

Cratevo Financia está inscrita en el Registro de Intermediarios de Crédito Inmobiliario del Banco de España con el número D682.

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.